no hay mucha información de The Moon is down, y las dos únicas referencias creo que dicen cosas distintas. en Aquarius hablan de un acontecimiento monumental, el regreso de Jewelled Antler después de un largo paréntesis, tras la publicación en el 2005 de The Quartz Pond de Of. sin embargo en Soft Abuse creo entender que ésta es una reedición de su debut para Jewelled Antler, y que en otoño se publicará en el propio Soft Abuse su segundo disco:
'Noctilucent Valleys'. no sé qué es exactamente...sí sé que The Moon is Down es otro disco escalofriante, el debut de una pareja de recién casados que ya conocíamos de otros proyectos:
Loren Chasse (Thuja, Blithe Sons, Child Readers, Coelacanth, Of...) y
Christine Boepple (Whysp, Skygreen Leopards, Kyrgyz...). todo transcurre y concuerda con lógica, ese sonido clásico y reconocible de todos los grupos que Jewelled Antler ha ido publicando a lo largo de estos años... paisajes a flor de piel donde el folk es tratado con elegancia, combinando campanillas y guitarras acústicas con flautas y gongs, percusiones y cuencos tibetanos con cánticos que flotan sobre un fondo de drones y reverberaciones. música apacible y ensoñadora cuyo mayor reclamo es 'Devoted Realms', romántico hasta la muerte, que surge en pleno viaje de novios, el que les lleva a pasear por calles alemanas. 'caminan tranquilos, de la mano, de repente empiezan a sonar las campanas de la iglesia, aquí y allá, parecen venir de muchas direcciones, una gloriosa cacofonía, un pequeño interludio que divide una canción en ciernes, el murmullo de un órgano melancólico, que se aleja con rapidez hacia el final del disco para dar paso al epílogo, de nuevo las campanas'. Inolvidable...y no necesita de muchos decibelios para mostrar todas sus cartas, tal vez por eso incluso la sigilosa Michiguitan State parece sentirse atraída por la cristalina The Chambers of The Hand. quiero creer que Jewelled Antler sigue en activo...
más: 'The first two tracks are lengthy abstract soundscapes of bells and chimes and gongs and percussion. The amazing thing is that the final result doesn't necessarily sound all that percussive, instead Chasse and Boepple manage to smooth the sounds into a dreamy billowy fog, with tinkling bells, reverberating chimes, it's like floating through a slowed down sculpture garden, huge pieces of metal slowly swinging, and gently rubbing up against each other, sending soft ringing tones to float softly across the gauzy landscape like dry leaves on a summer breeze, underpinned by slow low end pulses, smears of glistening shimmer and a constellation of glimmering tinkles. There are lilting guitars too, but plucked and strummed so sparely, they almost just sound like more chimes.The record shifts gears after that, drifting from one dreamlike sound to another, a rich and exotic tribal landscape, huge swells of crystalline fuzz beneath fluttering flute melodies, primitive shakers and hand drums, and what sounds like forest sounds, drifting in and out of the mix, a world of alien lullabies, super distorted melodies over warm warbling woodwinds and textural percussion that sounds more like the crinkle of plastic, a gentle stream of fuzzy organ, buzzing harmonica, plink plonk guitar melody, pocket full of coins jangle, all bathed in a soft focus shimmer and some Eno-esque melodic ambience constructed from a dense assemblage of notes and tones, rich and oversaturated.
Packaged in a beautiful hand printed sleeve, a strange angular crystalscape on the front, a mysterious symbol on the back, each sleeve with a different color ink and different colored paper. Includes an insert with liner notes and an image of some mysterious multi horned instrument on the other. As with most things like this, super limited!!!'