microphones in the trees: festival sinsal #8 bill callahan

Saturday, February 20, 2010

festival sinsal #8 bill callahan

cruzo la mirada con mr. callahan momentos antes de la prueba de sonido, esboza una mueca y su cara dibuja el único registro facial que va a regalar a todo el que se le acerque a menos de un metro. sí, bill está en la ciudad, prepara en la prueba de sonido "blood red bird" o "strayed" y me ilusiono pensando que olvidará los últimos discos y paseará por ese pasado que tanto ha marcado mi vida.
la única vez que vi a este señor en directo fue hace una barbaridad de años, le acompañaba también un baterista aunque aquella vez era jim white, yo tenía incluso pelo, él era el mismo pero sin tantos kilómetros, las canas confirman el poso, bill callahan es el tipo del que le hablaré a mis nietos, como la voz más importante que mis oídos han escuchado nunca. abel decía después de la prueba que se lo follaría, eloy que tras oír "i am a rock, bottom riser" en directo ya podía morir en paz, marga no podría imaginarse una conversación en una habitación a solas sin morir presa del rubor del que se siente minúsuculo ante semejante personalidad. le sigo buscando con la mirada y él sigue en su papel, vestido con camisa blanca, corbata, zapatos y pantalón negros parece un funcionario salido de los comics del seth más introspectivo aunque los calcetines naranjas despisten.
me siento en la butaca y observo la actuación como en una película pendiente de cada gesto, del baile pélvico, del flaqueo de las rodillas, por momentos me parece como clint eastwood, aunque él es harry el limpio y haya cambiado el magnum colt 45 por una gibson les paul que de colt sólo tiene los versos de "let me see the colts". al oír el estruendo de los aplausos tras cada canción me doy cuenta de que me he perdido algo, el paseo por "woke on a whale heart" o "sometimes i wish we were an eagle" me deja en inferioridad, apenas los he escuchado, voy deshojando mentalmente la margarita de canciones esperando por "i was a stranger", "held", "it's rough", "shortdrive", "easily led", "i break horses", "your new friend", "chosen one", "all your women things", "river guard", "teenage spaceship", "truth serum" o "feather by feather" por citar algunas de las canciones que le han puesto tildes a mi pasado. pero el paso de tiempo es irreversible, los himnos ahora son otros, bill no me quiere.
por ahí se cuelan "too many birds", "eid ma clack shaw", "all thoughts are prey to same beast", "rococo zephyr" o "the wind and the dove", himnos ante los que me siento un extranjero sin papeles, aún así quedo presa del embobamiento más absurdo, del más cursi, del que me lleva a decirle te quiero con cada aplauso, con cada sonrisa cómplice. a mitad del concierto abre el baúl de los recuerdos y nos regala una versión de "battysphere" para hacer justicia con los que han ido a verlo sabiendo que son casi veinte años los que lleva este hombre en el cruel mundo de la música, es cierto que la ha rescatado de esa caja vacía donde se guarda el amor, pero ni tiene polvo ni tiene moho, devuelve a la retina un puñado de sensaciones que sólo los que han estado allí sabrán de lo que hablo. enlaza poco después una espiral a medio camino entre sonic youth y la velvet underground para recordar que la familia es lo más importante, y las tradiciones también.
esto se está terminando y me falta algo, me faltan esas canciones que, en bucle, acompañarán mañana por la mañana la crítica, y aunque no lo vea venir, mr. callahan consigue desarmarme y regalarme esos himnos que ahora sí pegan con mis arrugas, mis calvas y mis kilos de más y de menos. que "a river ain't too much to love" era un gran disco lo sabía, pero no tanto. "in the pines", "say valley maker" o "let me see the colts" me han devuelto a la sala moby dick en madrid, al concierto de hace diez años. no consigo dejar de frotar los oídos al escuchar versos del tipo "and it may be crazy, but i'm the closest thing i have", esto se ha terminado y ya me siento bien, bill sí me quiere.
el eco de "rock bottom riser" sigue recorriendo mis venas, las 460 personas que han ido se levantan y se van, presumo un sold out en el puesto del merchandising al que no se acerca, sólo quedan papeles en el suelo, termina de recoger las cosas y prefiere ir a cenar al hotel, nos damos la mano en silencio y dibujamos la misma mueca, se gira y no he conseguido decirle nada porque no hacía falta. nos vamos a cenar luis, fer y yo hablando del personaje, o mejor dicho, de la persona. criticamos que no se implique más, si es que se le puede reprochar algo a quién ha regalado un puñado de postales visuales y polaroids sonoras que muchos tardarán en olvidar. vuelvo para casa pensado en cómo reprocharle algo a quién a veces se siente como la madre del mundo. honey, i love you and that's all you need to know. lo sé bill, yo también te quiero.
"oh to live in the country, with a chicken and those other things, where the hills loping, where the dress and the hair in the river, undulating".

10 comments:

rafa said...

*

mar said...

:)

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Guillermina said...

Guau... Ni que lo hubiera vuelto a sentir desde tus oídos y tus entrañas después de leer esto! Estoy transpirando de taquicardia y tengo la piel de gallina... :)

willy said...

yo estaba tan envenedado del último disco que levité con el concierto, pero al llegar a casa fui consciente de todo lo que NO tocó y, realmente, sí que me dio un poco de rabia... a esa lista de faltas que has puesto -que hago mía al 100%- añadiría "back in school", "ex-con", "palimpsest" y "a guiding light", el cierre brutal de supper

gran crónica del concierto, las echaba de menos

willy said...

ah, y ésta!!!

rafa said...

"to be of use" así de domingo por la mañana es tremenda, recuerdo que hacía una versión cuando vivía con ana, encapuchado y rodeado de velas :)

y aunque la lista de faltas sería interminable tirando de "the orange glow of a stranger's living room", "lazy rain", etc... me pareció extraño no tirar más de "supper" o será que con una carrera tan larga la cosa ya debe ir de hacer dos fechas y una de ellas tirando de clásicos para los viejunos.

yo también echaba de menos disfrutar un concierto como mero espectador, y tu crítica??? ya sé que no le importa a nadie pero a mi si!!

guillermina, las entrañas y bill calllahan siempre irán de la mano :)

luismou said...

El domingo estuvimos con Manuel y Diana, y recordamos (un poquito) el concierto de Smog en Moby Dick con Joahnna al piano y un rubiales a la caja. Yo me he acercado poquito a los últimos discos (aunque creo que el último tiene grandes canciones), pero me pasa como con Prince: este es el que es. Y lo que das, rafa, envidia.

CaradLuna said...

"el paso de tiempo es irreversible, los himnos ahora son otros, bill no me quiere".
"cómo reprocharle algo a quien a veces se siente como la madre del mundo"

Wow, gracias. No he podido ir a ninguno de sus 8 (!) conciertos en España. Quise matarlo cuando supe que este año iría a Granada. La de veces que habré yo soñado con ese momento. Bill no me quiere, pero yo le sigo queriendo. Aunque me aferro al pasado y de sus discos nuevos poco sé.

Hola luismi!

CaradLuna said...

¿Qué es ese video de To be of use con imágenes de Mi vida sin mí??? Dios mío, algo malo está pasando en mi cabeza. Pupaaa, pupaaa

:-)

Por cierto, hubiera hecho cosas muy malas por escuchar esa canción en directo.

Rumor said...

qué bonito escribes Rafa..no tuve la suerte de verlo ahí, pero si tuve la suerte de verlo tres veces en Madrid, dos contigo, y...esa presencia impone, parece que no haya nada más, y esa voz...y esas miradas que se cruzan fortuitamente, y todas esas sensaciones que le quieres transmitir cuando te cruzas con él..y luego te sientes como una estúpida porque no te sale nada, apenas un balbuceo...en fin...ffff