sólo ocho canciones, y una de regalo no acreditada, son suficientes para convencerme de la complicidad y el enorme talento de Asa Irons (un
Feathers) y su amiga Swann Miller. tan honestos como una canción de
Elizabeth Cotten, tan delicados y comedidos como el directo en Music Gallery de
Castlemusic. los arreglos son casi inexistentes, las voces, mágicas, la guitarra acústica pintada a mano con animales y arco iris, mínima. las canciones, inmensas. una mirada a lo mejor del 2003 se quedaría incompleta sin al menos una mención a esta pequeña obra maestra que merecía ser reeditada en un sello como
Spirit of Orr. uno de esos discos de los que se sabe muy poco y que descubres casi por casualidad, o por alguna recomendación aislada en lo 'mejor de'. himnos folk por las que el tiempo no pasa y que enamoran a la primera. grabados durante un viaje sin rumbo fijo, la compenetración de las voces, de él y de ella, es perfecta. guiños a un joven Johnny Cash, a un Leonard Cohen rural, a unos WS-Burn sin ruido, Bert Jansch, Micah Blue Smaldone, incluso a los primeros discos de Peter & the Wolf y Jolie Holland.
'A Bardrock Pattern' es Audrey Hebburn sentada en el marco de la ventana y Glenn Jones bajo la luz de la luna cantando Moon River.
'Silent on the Wind' es algo hermoso y clásico que sólo puede describirse exageradamente como un concierto para cémbalo de Bach.
'To Ellis Pass' es romántica y pastoral como un encuentro entre Carter Family y Patsy Cline. en
'Only the Chosen' me los imagino cantando en un bar de carretera de Texas, hablan de soldados, de árboles, de algo que se rompe. pero de entre todas, mi corazón pertenece a
'Fost Line Blues', canción que salva un disco entero aunque éste no necesite ninguna para salvarse, de las que se quedan contigo para siempre y se cuelan en todos los recopilatorios. el fabuloso mundo de Feathers, Low y Harry Smith en tres minutos.
como dicen en Important, poco importa que Asa esté en Feathers o Witch, que se haya editado en un precioso vinilo de color gris, o que todo el mundo haga folk estos días. ni siquiera es un disco. son canciones y eso es lo único que importa. "Asa las escribió sin imaginar que llegarían a ser grabadas en un disco. brillarían incluso más resonando entre los oscuros bosques de New Hampshire. lo más auténtico que hayamos oído nunca, y nosotros nos sentimos afortunados de que podáis oirlas."
"...2005 was Feathers year, hands down. Asa Irons solo album is an exercise in simplicity. Nine tracks with no names packaged in a jewel case with minimal cover art and no real information on the release, this album is magnificent. These songs are beautiful, heart-breaking, and enchanting. Everything you could want from a guy, a girl, and a guitar is offered up on this release. It is nearly perfect and just as good as the Feathers LP. Thank god this is being reissued in vinyl. "
foxy digitalis