microphones in the trees: jürgen müller
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Sunday, January 18, 2015

panabrite


~ synthesizers and field recordings by Norm Chambers 
produced throughout 2014 ~

photo and graphics by N Chambers

...y empieza el año así, con discos y portadas que me hacen feliz.  

listen ~ buy 

Tuesday, August 26, 2014

hakobune / oliwa / former selves / panabrite


"reflection, buoyance, serenity, and wonder."

"spanning three continents, separated by the Pacific Ocean, four artists have come together to each contribute a piece to this beautiful and sprawling collection. While each piece retains its own microcosm, the four work with cohesion to take the listener through distinct stages of reflection, buoyance, serenity, and wonder. The pieces were gathered earlier this spring with inspiration from writer and photographer: Ana Cabaleiro, a main curator of the Microphones in the Trees blog. She dreamed of this gathering of sounds and so it came to be. The album features photography from fellow Microphones contributor: Marlene Parra." inner islands 

"Oliwa es ancestral y mágico. y puestos a soñar, Oliwa es la posibilidad de un split imaginario con Panabrite y Former Selves que sería ya como tocar el cielo." cuando hace casi dos años escribía estas palabras sobre 'futura' de Oliwa, no podía imaginar que se haría realidad y además en Inner Islands y con el aliciente grande de una portada caracoluda. luego, unos meses más tarde, Paul me escribía diciendo que, a lo mejor, tal vez, ese split iba a ser posible. era difícil olvidarse de una promesa así. hace unos días recibía otro correo de Sean: "i'm about to release this four-way split double cassette between Hakobune, Oliwa, Former Selves, and Panabrite. and i was hanging out with Paul who does Former Selves the other day and i asked him how this split came about. he said there was a piece you wrote on calm in trees where you mentioned that a dream split would be between Oliwa, Former Selves, and Panabrite. I guess they were inspired by that and made it happen. but it's thanks to you! i feel like you are definitely a part of this project in spirit." que te den ganas de dar botecillos cual canguro son cosas que no se pueden evitar. creo que no me hacía tanta ilusión una colaboración desde...bueno, desde 'swim trunks' y los lejanos 'plumas humeantes', 'árbore en la cresta' y 'moon jam/olelbes'. porque si hay una cinta especial y que esperaba con devoción, es ésta. imagina que existiera una peli de episodios de Gus Van Sant, Françoiz Ozon, Lukas Moodysson, Érick Zonca y Kelly Reichardt. añado uno más porque me hubiera encantado que se sumara Floating Gardens. ¿tal vez para la parte dos? ^^

 
'oceanic triangulation' es un recorrido delicado y tranquilo, una travesía entre músicos afines que va de un continente a otro en cuarenta minutos  cual exhalación. cada canción es espejo de la otra y los cambios son casi imperceptibles... si estás distraída ni te das cuenta de que están ahí. 'kakogawa' de Hakobune funciona como preámbulo y bienvenida con capas y capas de guitarras que parecen teclados. mirando al infinito, Takahiro Yorifuji construye canciones atmosféricas  profundamente determinadas por la sensibilidad oriental (conceptos japoneses: zen, minimalismo y wabi-sabi), en un sonido esquivo y al mismo tiempo envolvente, sugerente, en el que siempre parece que es invierno. decía Adrián: "si de alguien echo de menos más reseñas es de Habokune y su ambient drone de diminutas capas y paisajes que se extienden en el horizonte hasta el infinito. nanas celestiales y mínimas, casi inaudibles, que acaban por desaparecer. música trascendetal para escuchar con los ojos cerrados en la más absoluta calma." sólo sé que cada vez me gusta más Hakobune y las reseñas de Adrianus.


las canciones de Oliwa se sitúan en un mundo atemporal de leyenda. son como invitaciones a mundos misteriosos y ancestrales que se abren sólo para ti. Sebastián Oliwa, mago de la emoción como pocos hay en el mundo, te coge de la mano, te sube muy arriba en su globo aerostático y te deja entrar con él en ese espacio. el mismo en el que viven 'sleeping tortugas' de Wave Temples o 'garden music' de Inner Travels. música en la que te gustaría vivir y nos lleva a donde quiere y por donde quiere. comparte con Former Selves la capacidad para generar imágenes galácticas y de vértigo, esa forma de filtrarse a través de la piel, despacio, sin prisas,....casi en silencio. pero lo que más me gusta de 'after night, before sunrise', y valga como ejemplo del talento y duende de Sebi Oliwa, es el sonido blade runner, denso, inimitable, de su sintetizador (a partir del minuto seis muero) y la incorporación de ritmos tribales que se acercan trotones y te ponen la piel de gallina, augurio de todas las cosas bonitas y alucinantes, tan imposible enumerarlas, que pasan en 'selva primaria' (rainbow pyramid). siempre es una alegría saber que Oliwa sigue ahí, como siempre.

Paul se entrega a este split viajero con la dulzura a la que nos tiene acostumbrados. 'triangulate upon paradise' documenta un momento en el que Paul creía estar cerca de la felicidad, pero resultó ser una felicidad efímera a la que no sabía cómo llegar, ni cómo mantener. así que utilizó el recuerdo de aquellos años para encontrarla en el presente. por más que pase el tiempo y los discos, Former Selves sigue generando en mí un sentimiento de melancolía y tristeza. una tristeza inexacta, una tristeza porque sí, que nunca podría explicar. y una confianza eterna a cualquier cosa en la que asome el patuco. cada canción es la canción. 'triangulate upon paradise' sigue navengando en ese estilo musical que él mismo ha creado, con sus múltiples vericuetos, cambios, silencios y pequeñas montañas rusas. pianos suspendidos, voces difuminadas por un eco, nostalgia de ciencia ficción... o la música que oyen los astronautas cuando sueñan en el espacio. 

y para coronar tan mágica reunión, Panabrite nos regala su canción, digo composición, más bonita desde 'bathysphere suite'. y digo desde 'bathyspehere suite' porque a partir de ella todos sus discos, aún siendo preciosos, siempre me ha parecido que se alejan un poco del estilo acuático submarino del principio que tanto me gusta. aquí, para nuestro regocijo, es el Norm Chambers buzo, explorador y kosmische que apuesta por el encanto de las profundidades del mar y de la flora en general (hay pajaritos y cuencos...e improvisación cósmica). 'digest of botanicals' es, tal como sugiere el título, un compendio de ingredientes botánicos. tiene un poco de todo, el sonido burbujeante y saltarín de Jürgen Müller pero sobre todo unos sintes más kosmische y planeadores que nunca. puro equilibrismo ochentero con las teclas....hay momentos en que suenan como arpegios de guitarra. cuando empiezan las primeras notas, el eco de las gotas que caen de las estalactitas rebotando en una cueva, lo único que puedo decir es gracias. y que en nuestro microuniverso ocurren, muchas veces, pequeños milagros.

artwork: marlene parra / layout: sean conrad ~ fotolas: árbore, hoy.joy

Wednesday, May 22, 2013

panabrite


"Listening to the eight-track album, I can hear Seattle cosmic synthesist Panabrite honing his melodic chops to an even more delicate and nuanced degree. He's long been a master of suspenseful mood enhancement and fostering a sense of infinite expansiveness~qualities that make him a candidate to work with a film director on an ambitious sci-fi project about extraterrestrials~and those elements blossom further on Xenon District. Here and there, Panabrite drops some subtle beats, adding rare rhythmic punch to his astral ambience (the stretch near the halfway point of side 2 is especially piquant). Let's hope Xenon District comes out on vinyl at some point (said the blogger, greedily)." the stranger


ya no hace falta que siga contando los días para la salida de la nueva cinta de Panabrite porque 'xenon district', en el sello de Steve Moore, ya está aquí. un cofre lleno de sorpresas y espaciosas melodías de sintetizador, una hora de electrónica cósmica para levitar y dar botes de felicidad. porque Panabrite es diversión, emoción, ganas de seguir descubriendo nuevas tonadillas vintage hasta el fin de los días y sobre todo agradecimiento por las muchas cosas bonitas que ha ido desempolvando en su rincón verde musgo Lunar Atrium (r.i.p), al que todavía sigo echando tanto de menos.

definitivamente, Norm ha nacido en la década equivocada. la cigüeña, en vez de pararse en aquellos años donde hubiese estado tan feliz codeándose con tantos y tantos genios de la library music, rivalizando con Jürgen Müller (dicen que la historia más bonita es aquélla que, teniendo más de maravilla que de verdad, acaba convertida en leyenda... y protagonizarla, al menos en nuestro corazón, garantiza la inmortalidad) lo dejó caer en esta época incierta y extraña en la que su música funciona como bálsamo y antídoto. y no, o sí, porque Norm sea un revitalista nostálgico y sus canciones un refugio donde podríamos decir aquello de cualquier tiempo fue mejor, sino porque, cual estilista galáctico, picotea de aquí y allá, viste sus composiciones con suma elegancia y esquiva el revisionismo porque sí. con la ayuda de unos sintetizadores vetustos y llenos de encanto, fabrica música vaporosa e himnos cósmicos que salen propulsados entre bonitas armonías vocoder ('opaque', 'distant connection' ¡mmm!) y espléndidas burbujas de fantasía kosmische. todas sus canciones, ya sea bajo el nombre de Unidiscus, Colorsound o Jürgen Müller, son explosiones chispeantes buceando en el pasado, incitadoras a investigar más sobre lo que esconden sellos como Bruton, Parry Music, Sonimage, Colorsound, Patchwork, Sonoton y tantos y tantos nombres que con sólo leerlos nos hacen los ojos chirivitas. sus vinilos, sus películas, sus fetiches, sus distintos pseudónimos, su música: Norm Chambers y la library music, una relación que va más allá de la anécdota circunstancial para convertirse en uno de los ejes básicos del universo de este apasionado de lo antiguo. música electrónica que entre disco y disco se pasea por la canción subacuática, la metronomía alemana y el minimalismo clásico (y a muy poquitos metros de Gaston Borreani)


cuando te dispones a adentrarte en su mundo, dos instantáneas acuden rápidamente a la mente. la primera, una gigantesca tienda repleta de vinilos en cuyas cubetas conviven desde Three Legged Race y Steve Moore hasta Michel Redolfi, Mort Garson y David Casper. la segunda, la cara serena y concentrada del propio Norm rebuscando entre una montaña de vinilos en lo que parece el almacén de ése o cualquier otro hipermercado para melómanos de Seattle. toda la música escuchada en su niñez y adolescencia fluye ahora destilada con la dulce indolencia de su Roland Juno 60. seguro que guarda, bien escondido en algún rincón de su casa ~debajo de su Piano Rhodes o detrás de su preciado 'underwater' de Walt Rockman~ un pequeño secreto que le permite componer cintas de cassette entrañables con la tranquilidad con que se prepara un pastel de manzana. porque, a pesar de las muchas horas de juegos y perfeccionismo que probablemente precedieron a 'xenon district', al final suena natural, fluído y cristalino. 

canciones de vuelco al corazón, melodías que hemos escuchado y que escucharemos mil veces parecen nuevas, como de otro mundo, como viejas sintonías de programas de televisión o películas de ciencia ficción de los setenta. delirio retro con un elevado sentido del tiempo presente que llega y te captura con 'zenith'. ese amor inquebrantable por la música kosmische y la library music combinado con su sintetizador analógico semi-modular, suena a algo nuevo y excitante. 'celestion' es mi favorita favorita, tal vez por el ligero aroma a Former Selves. te envuelve (disuelve) y emociona tanto que sólo deseas volver a su mundo con ganas infinitas. es viajar al pasado y volver reforzado. suenan las primeras notas de 'xenon district' e inmediatamente pienso en Ricardo Donoso pero sobre todo en las hipnóticas bandas sonoras de Cliff Martínez, pero avanza y de nuevo suena a algo libre y pulsante, a Panabrite. 

'night vision' no puede ser más bonita, más retro, es como una masa acuosa oscilante en la que zambullirse, robótica rítmica en envolvente y melódica progresión. y ese soplo maravilloso, apenas un minuto y treinta y seis segundos, bautizado 'distant connection' que nos lleva en volandas a 'opaque', cerrando el disco con burbujas y rayos láser, puntillismo musical de regusto añejo que contagia delicadeza y la nostalgia con la que recordamos la infancia, como esos caballitos de feria que vemos girar y a los que ya no podemos subir. un placer indescriptible que te hace perder la noción del tiempo, aunque sólo sea un minuto, por esa capacidad inigualable de transportarte al pasado. cintas tan especiales aparecen únicamente muy de vez en cuando. porque las cintas mágicas y bonitas de verdad, las que consiguen transformar un flechazo de verano en un amor verdadero, da igual el tipo de música que te guste, folk, blues, jazz,... lo importante será siempre la emoción. tres cuartas partes de la misma fascinación e ilusión que siento hacia Günter Schlienz la encuentro en cada nueva cinta suya. porque, igual que el duende alemán, Panabrite es otra cosa. otro microcosmos, otra burbuja atrapada en un futuro que es pasado, que crece y crece y cuando aparece vuelves a recibir con los brazos abiertos.

listen/buy here & here

Tuesday, October 02, 2012

jürgen müller / panabrite


"en 1979, el oceanógrafo alemán Jürgen Müller construyó un estudio de música en su casa flotante sobre el mar del Norte, y poco a poco fue grabando un disco inspirado en las maravillas naturales que le rodeaban. se hicieron cien copias, la mayoría de las cuales fueron regalos para sus compañeros del mundo oceánico; por una de esas raras casualidades, una de ellas acabó en manos de Brad Rose de Foxy Digitalis, quien restauró y luego reeditó el álbum. la historia es el sueño de cualquier biblioteca de un  coleccionista musical y es asombrosa desde el principio, pero su sofisticada gama de detalles científicos es seguramente la prueba más evidente de que Jürgen Müller y su proyecto son el resultado de un mito. la mayoría de los discos de aquella exótica época "Jurgen", eran bastante superficiales, de escucha fácil, cuyos bonitos  juegos de palabras y conceptos cursis constituían casi su único atractivo. el disco de Jürgen se inspira en las luminosas texturas  del gran Garson Mort y evoca el lado minimalista de Raymond Scott. demasiado bonito para ser verdad. su historia es una parte fundamental del disco, pero su validez como obra de arte no depende exclusivamente de este hecho ~ la belleza de su música  es lo que hace de 'science of the sea' algo más que un mito." ric leichtung

sold out | listensweet dreams


 "this is an exciting record replete with underwater tunes. the outer space & the deep blue sea collide into two sides of spellbinding adventures reminiscent to the early work of Oneohtrix Point Never, Jürgen Müller and Dolphins Into The Future. Panabrite works in the hazy, analog-synth-laden zone between kosmische drift and new age waft. He launches beatless symphonies of fibrillating, smeared whorls and drones that make you feel like the star of a weird nature documentary or a sci-fi blockbuster from 1977. Chambers excels at evoking both the intimate and the epic with his scrupulously wrought arpeggios and ostinatos." aguirre

“I made this album a little over two years ago. I was really into these underwater-themed library and soundtrack albums at the time, vintage guys like Francois de Roubaix, Sven Libaek, Armando Sciascia, Eugen Thomass; really evocative and moody stuf with a slightly off-kilter sensibility. I wanted to fuse this kind of feel with some more spacey electronic tones to create little vignettes. there’s definitely a kind of nostalgic trip going on here in a way, which I can’t deny. growing up in the 80′s a lot of those science films and documentaries featuring bloop-bleep type music really got ingrained in my mind, and to this day I look back at that aesthetic or idea for inspiration. I love aquatic-themes in music and films, etc… but what really appeals to me is the visual/aural aesthetic and trying to create an auditory travelogue.” norm chambers

  
estoy en shock... definitivamente, viva la musicala. sé que llego tarde a algo que muchos ya sabían, pero ¿cómo no me había dado cuenta de que Jürgen Müller es en realidad Norm Chambers de Panabrite? esa historia idílica de científicos submarinos y casas laboratorios construidas sobre el mar era, como ya nos avisaban muy cucamente, demasiado bonita para ser verdad. en mi cabeza, 'science of the sea' siempre será esa reedición especial y rugosa de un disco que surgió de la nada y del que no había ninguna referencia, ni siquiera su ficha correspondiente en discogs. claro, remasterizado por Brad Rose con la ayuda de Norm Chambers. podría decir muchas cosas, pero estoy sin palabras. me parece una forma preciosa de crear una historia y presentar un disco. si hasta en la contraportada hay una foto del supuesto Jürgen Müller y una tipografía que refleja perfectamente la estética de la época, además de presentar las canciones en su idioma original, alemán, para que no hubiera lugar a dudas. pero sólo había que atar cabos; por ejemplo, como he leído en algún foro, 'soft soil' del disco 'contemplating the observatory' es claramente una versión de la canción que abre el disco de su alter ego Jürgen, 'beyond the tide'. de Jürgen Müller no hace falta que repita alabanzas, él fue el compositor de una de las canciones más bonitas del mundo: 'sea bed meditation'. porque hay discos, estilos, estéticas, que vuelven cuando más se los necesita, ¿acaso hay un disco más vintage que éste?. y todo esto para decir que recomiendo ambos tesoros encarecidamente, porque 'sub~aquatic meditation' de Panabrite, uno de esos discos que regalarías a todo el mundo, sería la cara de la misma moneda, y porque Norm Chambers todo lo que hace (Unidiscus, Jürgen, Soft Mirage) le sale bien.

Tuesday, August 21, 2012

charlatan meets the north sea


"Here is our new release, out September 1st by Brad Rose of Digitalis record label fame. Impromptu post-speakeasy jam session, recorded at the witching hour by two of the the scene's most reclusive noise cats around. They got down and burned all the heat out of the studio with some serious synthesizer blowouts, each getting in their own licks. Charlatan's mellow moods converge with the harsh wailing of the North Sea, faithfully laid to tape (in the midst's of tension) by Green Country's chief engineer Brad Rose. These cats might not break it down ever again, but for one magical night it got crazy."

brad rose meets brad rose...

filed under: Jürgen Müller, Ursula Bogner, weatherbeaten analog skies